San Luis Potosí, SLP.- La empresa Traktolamp S.A. de C.V. que opera en el interior del Penal La Pila, declaró su cierre ante las demandas laborales, que desde el mes de marzo, interpusieran cuatro reclusas.
Esta medida es interpretada por los abogados de las mujeres internas, como una forma de presión, porque se niegan a dar información sobre los fondos económicos que se les descontaron para un fondo de ahorros que hoy exigen las trabajadoras así como los beneficios del seguro social con el que no cuentan.
Mientras tanto, el Secretario general de Gobierno Alejandro Leal Tovías, confirmó que esta empresa confirmó su cierre hace poco más de un mes. Uno de los aspectos que no pasó por alto, es que el fondo de ahorro y prestaciones deberán ser pagados a las internas y reos que trabajaran con ellos.
El conflicto principal inició en marzo, cuando se interpusieron cuatro demandas laborales contra la empresa Traktolamp S.A. de C.V. que se encarga de fabricar piezas automotrices -Faros- para Ford, Kenworth y Dina y tienen 12 años trabajando en el interior del penal.
De no haber marcha atrás, con la salida de esta empresa, serían 22 las que abandonan La Pila en SLP entre ellas: Grupo Industrial Arse, Textil Ledesma, Mueblería Liliana, Puestas del Sol y Dante, Equipos de Procesos Industriales EPI, Cafetería El Pacífico, Casa Campos, Aro Distribuidora de Seguridad Industrial, Artesanos Potosinos, Alimentos con Idea S.A. de C.V. y Brocha Perfecta entre otras.
Traktolamp S.A. de C.V. tienen instalada una fábrica de 2 mil metros cuadrados de nave industrial y emplea a 230 personas.
Joel Hernández Vázquez, abogado laboral de las mujeres reclusas, explicó que frente a estas demandas, una de las salidas ‘jurídicas’ que expuso la empresa, fue anunciar el cierre de su maquiladora, como una medida de presión ante el proceso laboral en la Junta de Conciliación y Arbitraje.
“Cuando ellos anuncian que se van a retirar, las trabajadoras exigen que les entreguen su fondo de ahorro del cual, les han descontado el 33 por ciento de su salario y depositado en un fideicomiso de Banorte”.
“La empresa no ha retirado sus cosas, se ha negado a entregarles su fondo de ahorros argumentando que van hacer cuentas después, con el Centro Penitenciario, para ver cómo le hacen llegar el dinero a ellas”, asegura Hernández Vázquez.
Unas de las adversidades que se enfrentan en este proceso laboral, es que la empresa Traktolamp S.A. de C.V. no han querido dar a conocer los detalles sobre el Fideicomiso, es decir, cómo funciona, qué intereses genera, cuánto ha aportado cada una, cuánto le corresponde de interés por su ahorro.
Aunque en este conflicto están siendo afectadas 35 mujeres trabajadoras internas, el área femenil del Centro de Readaptación Social La Pila, cuenta con una población entre 50 o 60 mujeres aproximadamente. La operación de la empresa en el área femenil es mucho menor que en el resto del centro penitenciario donde funciona Traktolamp S.A. de C.V. .
“La empresa lleva doce años, desde el 2007, no sabes que cantidad de personas han empleado en este tiempo; El contrato con la Secretaría de Seguridad Pública, hacía mención que debería tener mínimo 230 empleado, hoy deben de tener alrededor de 200 aproximadamente”.
Hernández Vázquez, recordó que el viernes pasado, estaba pactada una reunión con los funcionarios de la empresa, la Dirección del Penal y funcionarios de la Secretaría de Seguridad pública pero no llegaron.
“Por eso el viernes -11 de octubre-, a las seis y media de la tarde, hablamos con las internas, en un salón de usos múltiples, con todas ellas reunidas, para hacerles saber que hoy lunes, habría una reunión para analizar el tema”.
Añade: “Hoy nada más estamos hablando de cuatro demandas laborales, dos por despido y dos que estaban laborando pero demandaron para que se les reconocieran las prestaciones y el seguro social que les adeudaba, pero hay 35 empleadas afectadas por el paro laboral que generó la empresa”.
Uno de los riesgos de este trabajo, sin pasar por alto que no les pagan aguinaldos, es que al momento de soldar las tarjetas electrónicas, que van en los faros de los autos, al soldar con cautín se genera un humo que afecta los ojos y puede provocar una enfermedad conocida como estenosis y hasta este momento no cuentan con IMSS para su atención.





