Mal fin de semana en seguridad. Mal año.
Los asesinatos en Coahuila del fin de semana no solo aumentaron los números del reporte diario de incidencia delictiva, sino que son un símbolo, un mensaje claro de la situación que está viviendo el país.
En los últimos años Coahuila ha sido utilizado como el ejemplo de cómo sí se podían bajar índices delictivos, sobre todo número de homicidios.
Gobierno, académicos, estudiosos del tema han volteado a ver a Coahuila como ejemplo de que algo —quién sabe qué— se puede hacer para mejorar una situación muy mala. Y de repente, pues este fin de semana.
El presidente López Obrador sabe, y lo ha dicho, que el asunto de la inseguridad y la violencia es el mayor pendiente de este gobierno, como lo fue de los dos gobiernos anteriores.
Coahuila también importa porque sucede en momentos en que los números de homicidios parecían haberse estabilizado, al menos dejado de crecer. Es decir, que la dinámica de la violencia no responde a estrategias discursivas, ni a voluntarismos.
Es, entre otras cosas, un asunto de ley y aplicación de la ley. Ayer, la organización Impunidad Cero dio a conocer su tercer reporte anual de impunidad en homicidios dolosos.
Es de terror: La impunidad alcanzó 89% para ese delito en 2018, es decir, tan solo se resolvió uno de cada 10 homicidios.
Ese año hubo 33 mil 521 víctimas de homicidio doloso y solamente 3 mil 600 sentencias condenatorias en el país para este delito.
La entidad con mayor impunidad en homicidio doloso es Morelos (99.6%), seguido de Chiapas (99.0%) y Oaxaca (97.8%).
La entidad con menor impunidad es Yucatán (27.1%), seguida de Aguascalientes (45.5%) y Nuevo León (61.0%).
El homicidio doloso se mantiene como la principal causa de muerte en los jóvenes, en particular de 20 a 24 años.
En México, asesinar a alguien sale muy barato. La única manera en que esto va a empezar a mejorar de manera sólida es cuando matar implique un riesgo.
La pregunta es si en lo que están haciendo hoy el gobierno federal y los gobiernos estatales está eso. A juzgar por el presupuesto, por ejemplo, no. Así, los fines de semana como Coahuila seguirán sucediendo.
@puigcarlos





