Ciudad de México.- Durante abril se perdieron 555 mil 247 empleos formales, de los cuales, 66% fueron permanentes y 34% eventuales, reportó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Se trata de la mayor pérdida de empleos desde que empezaron los registros del organismo de salud en 1997, además superó la cancelación de 382 mil 210 empleos registrada en diciembre del año pasado.
Con esa cifra sumaron 685 mil 840 los puestos de trabajo perdidos durante marzo y abril, meses en los que se ha estado vigente la Jornada Nacional de Sana Distancia para evitar la propagación del COVID-19.
El golpe del nuevo coronavirus en el empleo ha sido tan severo debido a la falta de una política fiscal expansiva, es decir, que contemple la postergación del pago de impuestos para sector privado ante la paralización de la economía, condicionada a la conservación de los puestos de trabajo como se ha hecho en otros países”, consideró Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.
De acuerdo con las estadísticas del IMSS, la disminución del empleo formal en el primer cuatrimestre de 2020 es de 493 mil 746 puestos, mientras que en los último 12 meses se perdieron 451 mil 231 plazas, los peores resultados en al menos en 23 años.
Carlos González, subdirector de Estudios Económicos de Scotiabank, indicó que la generación de empleo, tanto en términos mensuales como acumulados en el primer cuatrimestre de 2020 y en los últimos 12 meses, reportaron sus peores resultados para lapsos similares en la historia reciente, pues a la ya de por sí pobre inversión productiva, lento consumo privado y estancada economía, que ya venían determinando un débil mercado laboral, se vino a sumar la emergencia sanitaria por el COVID-19 como un factor relevante de afectación en la dinámica del empleo.
Consideró que tras los resultados de marzo y abril, en 2020 se podrían perder entre uno y dos millones de empleos formales, una pérdida mayor a las registradas en las crisis de 1995 y 2009, mientras que la tasa de desocupación ascendería hasta el 8 por ciento.
Además destacó que el propio vigor que mantiene la dinámica salarial podría contribuir a inhibir la recuperación de las contrataciones, cuando comience a normalizarse la actividad económica de nuestro país, dado que el salario base de cotización de trabajadores asegurados al IMSS fue de 403.6 pesos diarios al 30 de abril, equivalente a un aumento anual nominal de 8.0%, el más alto registrado para un mes de abril de los últimos diez años y desde enero de 2019.
IMPACTO
La caída anual del empleo se originó en los sectores de construcción (-15.0%), extractivo (-5.5%), servicios para empresas (-4.2%), transformación (-2.6%) y electricidad (-0.6%).
En tanto que por entidad federativa, la baja provino de 26 estados con un retroceso promedio de 3.0%, destacando los fuertes decrementos de Quintana Roo (-18.1%), Baja California Sur (-10.8%) y Guerrero (-6.3%), entidades en donde el turismo es una actividad esencial, pero que se ha mantenido paralizada para evitar el contagio de COVID-19.





