Fecha: 07 / 07 / 2020
Hora: 10:41 AM

En el borde

Por: (Agencias) el 30/06/20

Por José Blanco
La fragilidad de la especie humana nunca había sido tan extrema. En tanto, la especie permanece insensible a los altos riesgos que enfrenta: no percibimos la amenaza aunque nos hallemos pisando el borde. Escribir sobre el riesgo parece apenas alharaca. Estamos a un tris del final con una venda en los ojos. Amenazas catastróficas avanzan inadvertidas, y permanecemos impasibles tal vez sin remedio.

El Covid-19 puede aún acarrear daños aterradores debido a la necedad y la miopía nacionalista de tantos estados, pero los humanos han salido siempre con mayor sabiduría médica de todas las plagas. Ahora vivimos otros peligros terminantes.

En diálogo con el filósofo croata Srećko Horvat, Noam Chmsky declaró con pesadumbre reflexiva: “La idea de que el destino del país [EU] y el mundo está en manos de un bufón sociópata es impactante…; hay un horror mayor acercándose. Estamos corriendo al borde del desastre, mucho peor que cualquier cosa que haya sucedido a los humanos en la historia. Trump y sus secuaces están a la cabeza en la carrera hacia al abismo… Enfrentamos dos amenazas inmensas. Una es la creciente amenaza de una guerra nuclear, que Trump ha exacerbado por el desgarro que queda de los medios de control, y el otro es, por supuesto, la amenza del calentamiento global”. Ambos peligros son conocidos de los humanos, pero su inminencia parece fuera de la conciencia.

The Economist tituló su editorial del 24 de junio ¿Reanudará Donald Trump las pruebas nucleares? Explica el editorial: el 23 de junio el Departamento de Estado dijo que sospechaba de Rusia porque realizó experimentos relacionados con armas nucleares, violando el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. “También dijo que la excavación y otras actividades en el sitio de pruebas de Lop Nur en China ‘plantean preocupaciones respecto a la adhesión de China a su moratoria de pruebas’”. El 26 de mayo el medio DefenseNews reportó: Una prueba nuclear en vivo podría ser arreglada en meses si el presidente lo solicita, y agregaba: “El Washington Post informó que ha habido discusiones de alto nivel sobre la posibilidad de hacer una prueba nuclear en vivo por primera vez desde 1992”. EU construye así su pretexto.

En 1947 científicos de la Universidad de Chicago fundaron el Reloj del Juicio Final. Muy lejos de la fruslería. La decisión de mover o no el minutero del reloj, la toma anualmente el Consejo de Ciencia y Seguridad en consulta con una junta de patrocinadores que incluye a 13 premios Nobel. En su página web se lee: “El reloj se ha convertido en un indicador universalmente reconocido de la vulnerabilidad del mundo a las catástrofes provocadas por las armas nucleares, el cambio climático y las tecnologías disruptivas en otros ámbitos…; la humanidad sigue enfrentándose a dos peligros existenciales simultáneos –la guerra nuclear y el cambio climático– que se ven agravados por un multiplicador de amenazas, la guerra cibernética de la información, que socava la capacidad de respuesta de la sociedad”.

Chomsky apuntaba en su conversación con Horvat: en enero de este año “los analistas ya no utilizaron los minutos, comenzaron a moverse con segundos; estamos a 100 segundos de la ‘medianoche’ [el final para los hombres]… la democracia es el último instrumento que tenemos para superar esta crisis… si eso no sucede, estamos condenados”.

En mayo de 2017 Trump rompió con el Acuerdo de París contra el cambio climático. Recurro nuevamente a Chomsky, esta vez entrevistado en Michael Brooks Show. “Trump es el peor criminal de la historia, innegablemente. Nunca ha habido una figura en la historia política que se haya dedicado tan apasionadamente a destruir los proyectos de la vida humana organizada en la Tierra…; ha matado a decenas de miles de estadounidenses, haciendo de éste el peor lugar del mundo [para el coronavirus]. Saldremos [de la pandemia, pero] no saldremos de otro crimen que Trump ha cometido, el calentamiento del planeta… Las capas de hielo se están derritiendo; no se van a recuperar…; en unos 50 años, gran parte de la parte habitable del mundo será inhabitable… Nos acercamos al punto de hace 125 mil años”.

En entrevista con el El País, Die Welt y La Tribune de Genève, Antonio Guterres avisa: La relación entre EU, China y Rusia es más disfuncional que nunca. ¿Quién puede hablar con quién para salvar al mundo? Algunos miran a Europa, como un continente fuerza que pudiera invitar al mundo a gritar con toda su fuerza: el mundo termina, la amenaza de la guerra nuclear está por acabarnos. Europa un día fue raptada por Zeus y tuvieron amores en Creta. Hoy está raptada por sus nacionalismos mezquinos: los vecinos pelearon por los insumos médicos y hoy lo hacen por la reconstrucción económica.

La mayor parte de los bienes terrenales son futilidad pura. La pandemia lo ha mostrado con creces. La cooperación científica mundial ocurre entre unos pocos; la cooperación no es para los políticos que huyen hacia la estulticia.

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