Un hombre que fue inmovilizado por policías murió ayer en Bogotá, tras recibir repetidas descargas eléctricas en el suelo con un arma paralizante.
El hecho se dio a conocer inicialmente a través de un video que provocó indignación en redes sociales y fuertes protestas frente a un puesto policial.
La grabación muestra a dos uniformados sometiendo a Javier Ordóñez, un abogado de 46 años. Ya en el suelo, le propinan al menos cinco descargas de varios segundos.
Ya, por favor, no más”, se escucha suplicar a Ordóñez.
La alcaldesa de la ciudad, Claudia López, denunció la acción como un “abuso policial” y anticipó en Twitter que buscará “una reestructuración profunda y seria al interior de la policía”.
Además, exigió “una condena ejemplar” contra los uniformados involucrados.
Por su parte, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, aseguró en una declaración a medios que “los dos agentes son ya objeto de investigación disciplinaria y penal”.
El caso se produjo en un barrio del noroccidente de la ciudad, donde acudieron los policías a atender un supuesto desorden provocado por “personas (…) en estado de alicoramiento”, según el coronel Necton Borja, comandante operativo de la policía de Bogotá.
Cientos de personas protestaron frente a la estación de policía a la que Ordóñez fue llevado antes de morir y arrojaron pintura roja y piedras contra la fachada del edificio.
La policía dispersó la multitud con granadas de estruendo y gases lacrimógenos.





