San Luis Potosí.- Más de 500 inmigrantes Haitianos están en la casa del migrante, hoteles económicos y hasta cerca de las vías del tren a la altura del municipio de Soledad de Graciano Sánchez y no hay fecha para que salgan a la frontera.
Aunque al principio tiene miedo e inseguridad, al final una mujer haitiana, narra lo que ha vivido en las últimas semanas para llegar hasta esta ciudad.
“No venimos hacer daño, solamente estamos de paso”, dice con timidez y respuestas cortas.
“Nos hemos detenido aquí para comer, a descansar, somos perseguidos, no todos los mexicanos nos han tratado bien, en Chiapas por ejemplo, nos han maltratado, descriminado”, lamenta y hasta parece que se aguanta las ganas de llorar.
Agrega: “Solicito a los potosinos ayudarnos con lo que fuera su voluntad, no venimos a robar solo pasamos , ya que allá ya no volvemos, no somos felices no hay para comer”.
Dice que para ellos, es difícil aprender también el español, el poder hasta comprar comida nos miran mal, “si nos hemos sentido descriminados”.
Adultos, niños y bebés de brazos se encuentran en nuestra Ciudad haciendo una escala para llegar al País vecino del Norte a cumplir el tan ya famoso sueño americano y logar vivir así una mejor vida, pero las condiciones, saben, no serán facilidades.
Les faltan cerca de 900 kilómetros si consideramos que muchos quieren llegar hasta la ciudad de Reynosa, en Tamaulipas y el dinero y la ayuda está escaseando.
“Solo queremos llegar a Estados Unidos, que nos den asilo político por humanidad”.
Pero por esa nueva política de humanidad que aplica el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el Instituto Nacional de Migración (INM) ha dejado de detener a los migrantes y permitir que la crisis de este fenómeno llegue hasta la frontera del país donde el conflicto se está recrudeciendo.





