Aquella frase del Presidente en campaña de “al diablo con las instituciones”, ha sido su concepción del poder con una obsesión enfermiza por gobernar a capricho, sin recato y sin el más mínimo respeto de la ley y a las instituciones.
Como lo demostró una vez más, al tomar la decisión histórica, por injerencista y monárquica, al designar a una ministra de la Corte.
La designación de Lenia Batres Guadarrama, hermana del actual gobernador de la Ciudad de México, Martí Batres, es una aberración y un símil ‘Madurista’ de ejercer el poder.
Ya lo había hecho antes al proponer al senado a ministros afines al Obradorismo y a Morena como Juan Luis González Alcántara (2018), Margarita Ríos-Farjat (2019), -la presunta plagia tesis-, Yasmín Esquivel (2019) y Loretta Ortiz Ahlf (2021) de los cuales, las dos últimas, usualmente han votado en línea con el proyecto de la 4T.
Los otros dos, le han dado las contra, por lo cual Obrador los ha atacado sin recato como lo ha hecho sistemáticamente para desacreditar al Poder Judicial.
Pero quién se ha sumado a esta retahíla de acusaciones, es la nueva Ministra, Lenia quien con el síndrome de ‘cotorrita’ de Obrador, ha tildado como corruptos a los jueces.
La ministra que ocupará la quinta silla en la Corte, ha sido empleada de López Obrador, cuando fue jefe del gobierno de la Ciudad de México y militante activa de Morena.
También se especializó como correctora de estilo en una editorial que publicaba la revista de historia sobre el luchador Místico, así como de amor y otras.
Ahora sustituirá al polémico ex Ministro Arturo Saldivar, quien se quitó la máscara y se sumó a la campaña de Claudia Sheimbau, luego de haber realizado un oscuro papel en la Suprema Corte dónde lo querían entronar.
Con ‘la mano negra’ presidencial, el propósito aviezo de López Obrador, es tener una Suprema Corte a modo, domesticada.
Porque sin duda esta instancia, es la única que ha frenado muchos de sus planes de mandar ‘al diablo a las instituciones’.
Por ello no tuvo empacho en imponer a una Ministra ‘Carnala’, cómo Lenia Batres Guadarrama, quien sin duda será la nueva empleada de Obrador en la Corte.




