San Luis Potosí atraviesa una crisis de confianza en su sistema judicial.
El proceso de elección de jueces y magistrados ha estado marcada por denuncias de nepotismo, vínculos con la delincuencia y una preocupante «puerta giratoria» que permite la liberación de delincuentes peligrosos.
Uno de los casos más alarmantes es el de Sabas Santiago Ipiña Ramírez, aspirante a juez vinculado con el asesinato de los hijos de Rosalinda Ávalos, una exagente de la Policía Ministerial. Gracias a la valiente denuncia de Ávalos, Ipiña fue excluido del proceso de selección estatal.
Sin embargo, se presume que logró colarse en las listas federales, evidenciando las fallas en los filtros de selección y la posible infiltración del crimen en el Poder Judicial .
La situación se agrava con la liberación de delincuentes por parte de jueces federales.
En un caso reciente, un presunto narcomenudista fue detenido con 4,500 dosis de metanfetamina y liberado por el juez federal Baltazar Castañón Gutiérrez debido a supuestas irregularidades en su detención.
Días después, fue arrestado nuevamente por el mismo delito . El gobernador Ricardo Gallardo a manera de justificación para promover jueces a modo, ha expresado su frustración, señalando que mientras las fuerzas de seguridad detienen a los criminales, el Poder Judicial los deja en libertad .
Además, en solo tres meses, la justicia de San Luis liberó a 14 delincuentes acusados de delitos violentos, como robos a mano armada y violaciones de restricciones de acercamiento.
Estas decisiones judiciales han generado indignación y preocupación entre la ciudadanía .
La elección judicial en San Luis Potosí, lejos de fortalecer el sistema, ha expuesto sus debilidades.
La falta de transparencia en los procesos de selección, la presencia de candidatos con antecedentes cuestionables y la liberación de delincuentes peligrosos minan la confianza pública en la justicia.
Por ello urge en el país que se implementen reformas estructurales que garanticen la integridad del Poder Judicial.
La ciudadanía merece un sistema judicial imparcial, transparente y comprometido con la legalidad..
Solo así se podrá restaurar la confianza en las instituciones y garantizar la seguridad y justicia para todos.




