San Luis Potosí.– La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 98/2025 en contra del ISSSTE, luego de documentar una cadena de negligencias médicas que derivaron en la muerte de un recién nacido y afectaron gravemente la salud de su madre en clínicas de Tancanhuitz y Ciudad Valles.
La tragedia comenzó el 1 de enero de 2024, cuando la paciente, con 38 semanas de embarazo, acudió a la Clínica Hospital B del ISSSTE en Ciudad Valles con dolor abdominal, fiebre y pérdida de líquido amniótico, síntomas claros de un parto complicado.
A pesar de ello, el personal minimizó la urgencia obstétrica y retrasó la atención.
Horas después, la mujer dio a luz en condiciones críticas. Su hijo nació con asfixia intrauterina y aspiración de meconio. Por la falta de un área de neonatología, el bebé fue trasladado al Hospital General de Ciudad Valles, donde falleció el 8 de enero, apenas siete días después de nacer.
La madre denunció el caso ante la CNDH. La investigación reveló graves violaciones a derechos humanos, incluyendo:
• El derecho a la salud.
• El derecho a una vida libre de violencia obstétrica.
• El interés superior de la niñez.
• El derecho a la vida.
• El acceso a la información médica.
La CNDH acreditó una atención médica deficiente, omisiones en el control prenatal, diagnósticos tardíos, y negligencia durante el trabajo de parto, así como la negativa injustificada de practicar una cesárea de emergencia.
El caso exhibe una vez más las fallas estructurales en el sistema de salud pública, donde la falta de personal capacitado, la omisión de protocolos básicos y la ausencia de vigilancia médica terminan por convertir partos en tragedias evitables.
“El Estado no puede seguir tratando la salud materno-infantil como un asunto secundario. Cada omisión cuesta vidas. Y esta, como muchas otras, se pudo evitar”, concluyó la CNDH.
Un patrón de fallas que costó una vida
El expediente detalla un escenario alarmante:
• Se prescribieron medicamentos sin respaldo clínico.
• No se realizaron estudios básicos como cultivos vaginales o urocultivos.
• Se ignoraron signos de sufrimiento fetal y corioamnionitis.
• El monitoreo del parto fue incompleto y superficial.
• La clínica no contaba con servicios especializados de ginecología, obstetricia ni pediatría durante el turno nocturno.
• El traslado fue mal gestionado y tardío.
Recomendaciones: reparación, protocolos y vigilancia médica
La CNDH exige al ISSSTE:
• Reparación integral del daño a la víctima.
• Capacitación urgente al personal médico en atención obstétrica con perspectiva de género y derechos humanos.
• Implementación de protocolos para detectar y atender oportunamente complicaciones obstétricas.
• Garantizar servicios médicos especializados las 24 horas.





