Ciudad de México.- Tras más de dos décadas de litigios fiscales, Grupo Salinas comenzó a liquidar su adeudo con el fisco mexicano mediante un esquema de pagos parciales autorizado por la autoridad.
El corporativo presidido por Ricardo Salinas Pliego realizó un primer abono de una deuda total por 32 mil 132 millones 897 mil 658 pesos, que será cubierta en 19 exhibiciones.
El viernes pasado marcaba el plazo límite para iniciar pagos por un adeudo que originalmente ascendía a 51 mil millones de pesos, acumulado desde ejercicios fiscales entre 2008 y 2013.
Dicho monto creció durante años debido a estrategias legales que mantuvieron en tribunales contribuciones no pagadas correspondientes a Tv Azteca y Elektra, empresas del grupo.
En las horas finales previas al vencimiento, Grupo Salinas sostuvo negociaciones con el Servicio de Administración Tributaria para alcanzar un acuerdo de pago.
El resultado fue una reducción de 37 por ciento respecto al monto originalmente reclamado, permitiendo al corporativo cubrir 32 mil millones de pesos en lugar de 51 mil.
En una tarjeta informativa, el SAT informó que un grupo empresarial, sin mencionarlo por nombre, cumplirá resoluciones judiciales mediante pagos en parcialidades.
Posteriormente, Grupo Salinas confirmó públicamente que se trataba de su conglomerado y reconoció el cierre de litigios fiscales acumulados durante más de 20 años.
El organismo recaudador detalló que 10 mil 400 millones 630 mil 537 pesos ya ingresaron a la Tesorería de la Federación el pasado 29 de enero.
El resto del adeudo será cubierto mediante 18 pagos adicionales, conforme a lo establecido en el Código Fiscal de la Federación, precisó la autoridad hacendaria.
Grupo Salinas sostuvo que el pago no implica reconocimiento de justicia fiscal, sino una decisión para cerrar el conflicto y poner fin a una disputa prolongada.
El SAT no aclaró si el acuerdo liquida completamente adeudos posteriores a 2018 o si existen obligaciones fiscales pendientes fuera del convenio anunciado.
Durante años, el empresario utilizó el diferendo fiscal como parte de un discurso político crítico hacia el gobierno federal y sus instituciones recaudadoras.
El conflicto legal culminó cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación desechó los últimos recursos promovidos por Elektra y Tv Azteca.
El primer abono representa un cierre parcial a un litigio emblemático, cuyo impacto financiero equivale a varias veces la utilidad anual reportada por Elektra.





