San Luis Potosí.– Habitantes del fraccionamiento Puerta de Piedra llevaron el conflicto ambiental a instancias internacionales al solicitar formalmente a la FAO retirar el distintivo de “Ciudad Árbol” a la capital potosina.
La inconformidad vecinal surge tras la intención del Ayuntamiento de subastar un predio de donación que, desde 2024, ha sido recuperado y convertido en un espacio verde comunitario.
De acuerdo con los vecinos, el terreno ubicado en la calle República de Venezuela ha evolucionado en un bosque urbano funcional, consolidado mediante técnicas de reforestación intensiva como el método Miyawaki.
Esta acción, advierten, contrasta con los compromisos ambientales que sustentan el reconocimiento internacional, otorgado a ciudades que cumplen estándares de gestión sostenible del arbolado urbano. 
Los habitantes denunciaron que la posible urbanización del área representa un retroceso ambiental, al poner en riesgo un espacio que ya cumple funciones ecológicas como mitigación del calor y recuperación de biodiversidad.
Incluso, señalaron que en el sitio ya se registra presencia de fauna como aves rapaces, lo que evidencia la regeneración del ecosistema impulsado por la comunidad.
A pesar de la existencia de dos amparos legales que buscan frenar el proceso de venta, la autoridad municipal mantiene su intención de continuar con la subasta del predio.
El Comité Ciudadano Bosque Urbano Puerta de Piedra advirtió que no es congruente ostentar un reconocimiento internacional mientras se comprometen proyectos ecológicos impulsados por la propia ciudadanía.
En ese contexto, los vecinos formalizaron una petición ante la FAO para que revise la permanencia del distintivo, argumentando que las decisiones locales contradicen los principios de sostenibilidad.
La solicitud expone que el interés patrimonial del municipio estaría por encima del derecho a un medio ambiente sano, así como de la protección de la biodiversidad ya establecida en la zona.
Los ciudadanos sostienen que este espacio se ha convertido en un símbolo de resiliencia climática y reconstrucción del tejido social, por lo que rechazan su destino para desarrollo urbano.
Advirtieron que continuarán la defensa legal y social del predio, al considerar que su conservación representa un beneficio colectivo frente al crecimiento desordenado de la ciudad.
Finalmente, hicieron un llamado a organismos internacionales para evaluar la congruencia de la política ambiental municipal frente a los hechos denunciados en el sur de la capital potosina.





