Ciudad de México.– La Secretaría de Hacienda atribuyó el bajo dinamismo económico al inicio del año a un entorno internacional incierto que impactó manufacturas, consumo e inversión.
El titular de la dependencia, Édgar Amador Zamora, explicó que los cambios en la política comercial global y tensiones geopolíticas han generado presiones en sectores estratégicos y cadenas productivas.
Señaló que la industria manufacturera ha resentido los efectos de ajustes comerciales, particularmente en su integración con mercados internacionales, lo que ha incidido en el desempeño económico general.
De acuerdo con datos del Inegi, la economía creció apenas 0.2 por ciento anual en el primer trimestre, mientras que en comparación trimestral registró una caída de 0.8 por ciento.
Hacienda advirtió que la incertidumbre internacional también ha generado cautela en el consumo interno, aunque descartó un deterioro en la situación financiera de los hogares mexicanos.
Explicó que la reducción en la confianza del consumidor obedece principalmente a la percepción del entorno macroeconómico, en un contexto donde el empleo se mantiene estable y los salarios reales continúan al alza.
En materia energética, el funcionario destacó que el conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios internacionales, lo que obliga a mantener medidas para evitar impactos en la economía familiar.
Por ello, el gobierno federal continuará aplicando estímulos fiscales a combustibles mediante la reducción del IEPS, con el objetivo de contener incrementos en gasolina y diésel.
Estos apoyos representan un costo semanal cercano a los 2 mil 500 millones de pesos, aunque Hacienda aseguró que no comprometen el equilibrio de las finanzas públicas.
Amador Zamora sostuvo que el propósito de estos subsidios es proteger directamente el ingreso de las familias, evitando que el encarecimiento energético se traslade al costo de vida.
El secretario también defendió la solidez de la economía mexicana, al señalar que se mantiene como un mercado competitivo, flexible y con capacidad de adaptación frente a escenarios internacionales adversos.
Finalmente, reconoció que sectores primarios han sido afectados por fenómenos climáticos, como heladas en el norte del país, lo que impactó la producción agrícola en cultivos estratégicos.





