Ciudad de México.- A unos días de que México concentre la atención internacional por la Copa del Mundo, el Gobierno Federal acusó que las recientes movilizaciones de la CNTE rebasan el ámbito sindical y responden a intereses políticos que buscan afectar la imagen del país ante el exterior.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, cuestionó la decisión del magisterio disidente de trasladar sus protestas hacia las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, sede de actividades vinculadas al Mundial.
Para el funcionario federal, las acciones anunciadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación no corresponden al contexto de diálogo que actualmente mantiene el gobierno con representantes del gremio.
Afirmó que existe apertura institucional para escuchar las demandas del sector educativo y recordó que durante las últimas semanas se han desarrollado diversas mesas formales de negociación.
Delgado sostuvo que la administración federal ha presentado alternativas y propuestas encaminadas a atender las principales inquietudes expresadas por los docentes inconformes.
Sin embargo, señaló que resulta difícil entender la continuidad de las movilizaciones cuando existen canales abiertos para la construcción de acuerdos y soluciones compartidas.
El titular de Educación consideró que la cercanía de las manifestaciones con escenarios relacionados con la Copa Mundial genera cuestionamientos sobre los verdaderos objetivos del movimiento.
Insistió en que el gobierno respeta plenamente el derecho a la protesta y la libre expresión, siempre que las movilizaciones se desarrollen de manera pacífica.
No obstante, advirtió que cualquier acción encaminada a perjudicar la imagen internacional de México resulta incompatible con los esfuerzos de diálogo impulsados por las autoridades.
Por su parte, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, manifestó su confianza en que las expresiones de inconformidad transcurran sin incidentes ni afectaciones mayores.
La funcionaria reiteró que el gobierno mantiene disposición permanente para escuchar las demandas del magisterio y construir rutas de entendimiento mediante el consenso.
Mario Delgado recordó que recientemente se celebró una extensa reunión con integrantes de la CNTE para revisar avances y responder a distintos planteamientos.
Durante ese encuentro, explicó, las autoridades prepararon información técnica relacionada con las propuestas que actualmente se encuentran sobre la mesa de negociación.
Uno de los temas centrales fue el análisis del sistema de promoción docente y los cambios que se contemplan respecto al mecanismo conocido como Usicamm.
El secretario destacó que también se presentó una revisión histórica sobre la evolución de la relación jurídica entre el Estado mexicano y el magisterio nacional.
Según explicó, ese análisis permitió exponer las transformaciones legales que han ocurrido en las últimas décadas dentro del sistema educativo mexicano.
Delgado señaló que la intención presidencial es construir una nueva reforma con la participación directa de maestras y maestros de todo el país.
Por ello, afirmó que se propuso integrar mesas técnicas donde especialistas y representantes sindicales puedan formular observaciones y aportaciones específicas.
El funcionario lamentó que algunos sectores rechacen una eventual iniciativa legal cuando todavía no existe un proyecto definitivo sometido a discusión.
Aseguró que la administración federal busca incorporar propuestas viables que fortalezcan los derechos laborales y otorguen mayor transparencia a los procesos educativos.
Además, reiteró que la consulta anunciada por el gobierno se realizará directamente en los planteles escolares para escuchar la opinión del personal docente.
La intención, explicó, es construir reglas consensuadas que eliminen prácticas del pasado asociadas con favoritismos, influencias políticas y asignaciones irregulares de plazas.
Respecto a la exigencia de abrogar la Ley del ISSSTE de 2007, Delgado insistió en que existen limitaciones financieras que impiden atender esa petición.
Argumentó que no es posible revertir decisiones acumuladas durante casi dos décadas, aunque sí pueden diseñarse mecanismos para mejorar el futuro del sistema pensionario.





