Ciudad de México.- Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fundador del PRD y referente de la izquierda mexicana, falleció a los 92 años, después de una trayectoria marcada por la lucha democrática. (elfinanciero.com.mx)
Será velado el 29 de octubre, entre las 10:00 y las 16:00 horas, en el Panteón Francés, donde también descansan los restos de su esposa, Celeste Batel.
Tres veces candidato presidencial y primer jefe de Gobierno capitalino elegido en las urnas, Cárdenas encabezó una ruptura política que desafió el predominio del PRI.
Su salida del priismo respondió al alejamiento que observaba respecto de los principios revolucionarios y al rechazo de la imposición presidencial para definir la candidatura.
El 14 de octubre de 1987, Carlos Cantú Rosas, dirigente del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, lo postuló como candidato a la Presidencia mexicana.
Sumaron apoyos el Partido Popular Socialista y el Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, junto con otras agrupaciones que integraron el Frente Democrático Nacional para competir electoralmente.
La elección presidencial de 1988 lo enfrentó con Carlos Salinas de Gortari y quedó marcada por la caída del sistema, seguida de denuncias de fraude.
Cárdenas, Manuel Clouthier y Rosario Ibarra acudieron a Gobernación para protestar, mientras las movilizaciones cuestionaban el proceso y exigían defender el voto emitido en las urnas.
Cárdenas se declaró vencedor y sus seguidores denunciaron fraude; las protestas multitudinarias continuaron, aunque no convocó a una confrontación que, según colaboradores, pudo desatar una guerra civil.
Tras aquella elección impulsó la fundación del PRD en 1989, para dar continuidad a su proyecto democrático, y volvió a disputar la Presidencia en 1994 y 2000.
El 6 de julio de 1997 obtuvo un triunfo histórico: se convirtió en el primer jefe de Gobierno electo del entonces Distrito Federal mediante sufragio ciudadano.
Su llegada terminó con la designación presidencial de regentes y abrió una etapa de gobierno de izquierda en la capital, con una agenda de orientación social.
Durante su administración impulsó atención popular, transparencia e infraestructura urbana, y consolidó a la ciudad como un espacio fundamental para el crecimiento político del PRD.
En mayo de 1994, durante su campaña presidencial, visitó al EZLN en Guadalupe Tepeyac, Chiapas, donde Marcos lo reconoció como interlocutor y cuestionó prácticas del PRD.
Marcos criticó al partido por reproducir vicios políticos y sostuvo que ni la candidatura cardenista ni los zapatistas serían, por sí solos, la fuerza decisiva del cambio.
En 2000 compartió actos con Andrés Manuel López Obrador, candidato al gobierno capitalino, y reivindicó la contribución ciudadana para debilitar el predominio electoral del PRI.
Una década después convocó a reunir fuerzas progresistas y democráticas dispersas o confrontadas, durante el aniversario luctuoso de su padre, el expresidente Lázaro Cárdenas del Río.
El IPN le otorgó un doctorado honoris causa por su trayectoria y contribución democrática; la UNAM también lo homenajeó con motivo de sus noventa años.
En aquel reconocimiento universitario recordó que la lucha democrática posterior a 1988 dejó entre 600 y 800 muertos, crímenes que denunció como pendientes de justicia.
Su trayectoria mantuvo vínculos con la defensa energética: en marzo de 2026, Pemex anunció una comisión consultiva encabezada por Cárdenas, como parte de sus actividades.





