Ciudad de México.- Este hecho histórico guarda relación directa con Estados Unidos, ya que en aquel entonces se encontraba en plena Guerra se Secesión. La Batalla de Puebla entretuvo al ejército francés de proseguir su avance rumbo al norte, donde encontraría un país dividido.
Aunque Francia termina por conquistar México en 1863, no llegó a avanzar más hacia el norte. Tras el final de la Guerra de Secesión (1865), Abraham Lincoln invocó la Doctrina Monroe para emitir una orden a Francia de que se retire del territorio mexicano y deje “América para los americanos”.
En caso de que Francia no se retirara de México, Lincoln prometió atacar. Además, Estados Unidos se encargó de apoyar con provisiones al ejército mexicano del presidente Benito Juárez, con quien guardaba una excelente relación bilateral.
Ya en 1867, México logró expulsar a los franceses. Ese mismo año, los latinos que vivían en Texas empezaron a celebrar el cinco de mayo, ya que Ignacio Zaragoza había nacido en ese territorio el 24 de marzo de 1829.
En Estados Unidos hay más de 33 millones de personas con raíces mexicanas. Zaragoza es un héroe que representa la identidad mexicana en un territorio estadounidense y por ello la Batalla de Puebla tiene las características perfectas para ser una celebración de la herencia mexicana en Estados Unidos.
“En 1930, el consulado mexicano en Los Ángeles realizó una celebración de esta fecha, lo cual le dio carácter oficial y unió a los mexicanos que ya vivían allí y a los nuevos migrantes que iban llegando a Estados Unidos”, detalla la UNAM. Luego, la celebración se extendió en otros consulados de Estados Unidos.
Además, en 1960 el movimiento chicano —que buscaba empoderar y reconocer los derechos civiles de los mexicanos en Estados Unidos—adoptó el cinco de mayo como bandera ante la opresión.
Posteriormente, desde 1989, se hizo mucho más popular esta fecha cuando las cervezas mexicanas empezaron a realizar campañas publicitarias en televisión y medios impresos haciendo alusión al 5 de mayo. Las campañas iban dirigidas a los latinos en Estados Unidos, pero luego lograron conquistar a más público.
Actualmente, incluso en la Casa Blanca se conmemora el cinco de mayo, el primer presidente en hacerlo fue George Bush y luego también siguió con la tradición Barack Obama. Una fecha que siempre terminó por ser polémica durante el mandato de Donald Trump.





