Hanoi. Vietnam impuso un toque de queda y evacuó a más de 800.000 personas debido a que un poderoso tifón que había inundado aldeas y dejado al menos ocho muertos en Filipinas se dirigía el martes a la región central del país.
A las personas que viven cerca de la costa donde se esperaba que el tifón Noru azotara la madrugada del miércoles se les ordenó refugiarse, dijo la televisión nacional VTV. Las escuelas fueron cerradas y los eventos públicos cancelados.
En las provincias de Da Nang y Quang Nam, el toque de queda entrará en vigencia a partir del martes por la noche. Prohíbe que la gente se aventure a salir, excepto los que están en servicio oficial, dijo la televisión.
Se cancelaron vuelos en cinco aeropuertos regionales y se detuvo el servicio de trenes hasta que pase el tifón.
La agencia meteorológica dijo que Noru tenía vientos máximos sostenidos de 180 kilómetros (111 millas) por hora.
Las muertes por tifón en el norte de Filipinas el domingo incluyeron a cinco rescatistas que se ahogaron en la ciudad de San Miguel en la provincia de Bulacan después de que su bote volcó cuando fue golpeado por una pared derrumbada, arrojándolos a las inundaciones, dijo la policía.
Cerca de 80.000 personas fueron trasladadas a refugios de emergencia, algunos a la fuerza, en la isla principal de Luzón, donde muchas aldeas quedaron inundadas.





