Ciudad de México.- La planeación de nuevos aeropuertos en América Latina y a nivel global deberá enfocarse en que estos sean más amables con el ambiente para así buscar junto con las aerolíneas que el sector aéreo sea carbono neutral (net zero) para 2050.
En entrevista, Luis Felipe de Oliveira, director general del Consejo Mundial de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés), mencionó que por ejemplo el costo de construcción y operación de un aeropuerto verde es 8% más alto que uno tradicional, sin embargo, reconvertir o reformar uno para que tenga un menor impacto puede llegar a costar 19% y hasta 20% más.
Lo ideal es que la construcción de nuevos aeropuertos se empiece desde cero pensando en la descarbonización con un proyecto que aproveche la luz natural, mejore el consumo de agua y de aire acondicionado, tenga un plan para la basura, etcétera. Si piensas en ese sistema desde un principio, las inversiones que se tienen que hacer son menores”.
Agregó que también se debe tener un plan muy bien estructurado de la utilización de la nueva infraestructura, pues un aeropuerto no sólo debe trabajar durante unas horas sino todo el día y de esa forma tener un uso más eficiente y menor impacto en el ambiente.
No es sólo construir aeropuertos sino utilizarlos. Nosotros lanzamos Airport Carbon Accreditation y desde 2020 y ya hay aeropuertos en Suecia que ya trabajan bajo cero emisiones. Como aeropuertos estamos un poco más adelantados que otros segmentos de la aviación, pero estamos conscientes de que tenemos que trabajar en conjunto para conseguir la meta para 2050”.
De Oliveira detalló que al Aeropuerto de Estocolmo-Arlanda le tomó unos seis años alcanzar sus metas de eliminar las emisiones de CO2 tras pasar cuatro niveles en los que tuvo que realizar diversas inversiones en edificios, uso de energía solar, aire acondicionado, etcétera.
Hoy hay unos 500 aeropuertos en el mundo que ya están acreditados en algún nivel de Airport Carbon Accreditation por lo que ya estamos adelantados si consideramos que somos una organización que tiene 2 mil miembros, prácticamente tenemos más de 20% trabajando hacia las metas”.
Según el Aeropuerto de Estocolmo, para lograr la acreditación compró electricidad verde para todas sus operaciones, además que el suministro de energía de respaldo funciona con aceite vegetal hidrotratado y la flota de vehículos que se utilizan al interior también funcionan con gas libre de fósiles, electricidad verde y biogás. Previamente, en 2009, inauguró un acuífero debajo del aeropuerto que ayuda a calentar o enfriar la terminal, según la época del año. Con esta acción se ahorra energía equivalente a la necesaria para calentar o enfriar 2 mil viviendas.
El director de ACI reconoció que en América Latina ya hay aeropuertos que han comenzado a participar en Airport Carbon Accreditation y recordó que, en México, el Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) construye una terminal net zero en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta.
Es cuestión de tiempo que vamos a empezar a ver más la descarbonización en los aeropuertos mexicanos”.





