Los escarceos de lo que serían las campañas por la presidencia están insipidas, inoloras y sin prender, lo que ha despertado más morbo que curiosidad entre el electorado.
Sobre todo porque los bisoños aspirantes al cargo de presidente, parecieran tener una condición similar. Están como las calabazas, con un enorme hueco en el corazón por insensibles y en la cabeza, por falta de originalidad e inteligencia.
Con el asegún que no es certero que el palero de Samuel García, regrese a la contienda por su obligado retorno a la gubernatura de Nuevo León, para arreglar la ingobernabilidad que provocó su ambición en el Estado, las otras campaña están para llorar recio.
La aspirante de.Morena, Claudia Sheimbau, pareciera una foto de cartón, cómo las que hacían poner de AMLO, al lado de.otros candidatos en la pasada elección presidencial, luce inexpresiva..literalmente acartonada, cómo una imitación región cuatro del mismo López Obrador, pero sin su carisma, ni su habilidad discursiva. No trasmite, ni conecta con la gente cuando habla.
Por su parte Xóchitl, la aspirante de la alianza, no ha podido consolidar su imagen de opositora ni aprovechar las limitaciones de sus contrincantes.
Anda dando tumbos con sus discursos y perdió en unas cuantas semanas, por sus yerros las simpatías que había ganado, por convertirse en la coyuntural adversaria del Presidente quien la ha descalificado en las mañanera.
Hoy Xóchitl, parece haber sido flor de un solo día.
En el caso de Samuel, alentado por el mismo presidente para dividir el voto opositor y favorecer a Morena, irrumpió como el payaso de los circos jodidos, sin gracia, con rutinas repetidas, solo para rellenar los tiempos de la función.
Por la pobreza de los aspirantes, los escarceos de lo que serán las campañas no se ven, ni calan en el ánimo del electorado, tanto, que pesa más una frase intervencionista en el proceso de López Obrador, que lo que digan, o hagan los aspirantes a sucederlo.
Parecieran que han montado para esta sucesión, un circo con puros ‘enanos’ solo para hacer reír sin tomar nada en serlo.




