San Luis Potosí.- La diputada y dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Sara Rocha Medina, aseguró que el aniversario luctuoso número 31 de Luis Donaldo Colosio Murrieta no pasó desapercibido para los priistas potosinos.
De hecho, anunció que se llevará a cabo una ceremonia a finales de esta semana en San Luis Potosí.
Rocha Medina, mencionó que el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, rindió homenaje a Colosio en su pueblo natal en Sonora, y que se realizaron eventos en todo el país y en diversos comités estatales.
La dirigente estatal destacó que los ideales de Luis Donaldo Colosio siguen firmes y que los priistas son quienes más sienten su ausencia.
“Para nosotros, los ideales de Luis Donaldo siguen firmes y hoy más que nunca. Si hay alguien que esté triste o a quienes importe que Colosio ya no esté con nosotros, somos nosotros, las y los priistas».
Es importante recordar que Luis Donaldo Colosio fue un político mexicano asesinado el 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana. Su muerte marcó un antes y un después en la política del país y sigue siendo recordado como un símbolo de renovación y justicia social.
Este aniversario luctuoso coincide con la reciente difusión de un video que revela detalles de su autopsia, desclasificado tras décadas de resguardo, y reaviva las preguntas sobre uno de los episodios más oscuros de la historia política mexicana. A tres décadas de distancia, recordamos su vida, su campaña, el impacto de su discurso y los detalles de aquel fatídico día.
¿Quién fue Luis Donaldo Colosio Murrieta? El priísta de clase media que iba a gobernar a México
Luis Donaldo Colosio nació el 10 de febrero de 1950 en Magdalena de Kino, Sonora, en un entorno modesto que marcó su carácter.
Su padre, Luis Colosio Fernández, era un trabajador de clase media que regentaba una pequeña tienda de abarrotes, mientras su madre, Elda Murrieta, se dedicaba al hogar. Desde niño, Luis Donaldo ayudaba en el negocio familiar y vendía periódicos en las calles para contribuir a la economía doméstica, experiencias que le enseñaron el valor del esfuerzo y lo conectaron con las dificultades de la gente común.
A pesar de estas raíces humildes, su inteligencia lo llevó a estudiar economía en el ITAM y a formarse en el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) en Austria, donde destacó por su enfoque analítico.
Antes de su candidatura, Colosio escaló en el PRI: fue diputado federal, senador y secretario de Desarrollo Social bajo el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. En este último cargo, impulsó el programa Solidaridad, buscando aliviar la pobreza en zonas marginadas.
Designado candidato presidencial el 28 de noviembre de 1993, arrancó su campaña el 1 de enero de 1994 en Huejutla, Hidalgo, una región rural que reflejaba su compromiso con los más desfavorecidos. Llevaba solo 82 días recorriendo el país cuando su vida fue truncada.
“Veo un México con hambre y sed de justicia…”
El 6 de marzo de 1994, en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, Colosio pronunció un discurso que se convirtió en su legado político. Ante una multitud, declaró: “Veo un México con hambre y sed de justicia”. Improvisando partes clave, rompió con el tono tradicional del PRI y habló de democratización, combate a la corrupción y justicia social.
Este mensaje, a solo 17 días de su muerte, fue visto como un desafío al sistema y un grito de renovación. Su esposa, Diana Laura Riojas, quien lo acompañaba en su proyecto, influyó en la sensibilidad humana de sus palabras, según quienes lo conocieron de cerca.





