San Luis Potosí.- Un grupo de militantes de Morena en San Luis Potosí ha encendido las alarmas al exigir la inmediata renovación de la dirigencia estatal, cuyo mandato de tres años concluye el próximo 31 de julio. La confrontación se intensifica con acusaciones directas contra la actual líder, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, a quien señalan de querer extender su periodo para favorecer intereses familiares rumbo a las elecciones de 2027.
La demanda fue formalizada mediante un escrito entregado al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena y, de manera «informativa», a la Presidencia de la República, aunque los inconformes reconocen que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no tiene injerencia directa en los asuntos internos del partido
La tensión escaló cuando los militantes ofrecieron una rueda de prensa a las afueras de las oficinas del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, denunciando que se les negaba el acceso a las instalaciones del partido.
Durante el evento, los morenistas confrontaron las recientes declaraciones de Luisa María Alcalde Luján, presidenta del CEN de Morena, quien afirmó que aún no hay decisión sobre las renovaciones estatales, y que las elecciones generales para todos los comités (incluida la presidencia del partido) se realizarían hasta después del proceso electoral de 2027.
Ante esta postura, los militantes potosinos exigieron una aclaración por escrito. Argumentan que el artículo 32 del estatuto de Morena es claro: los órganos de dirección tienen un mandato de tres años. Recordaron que la actual dirigencia estatal fue electa entre el 30 y 31 de julio de 2022, por lo que, legalmente, corresponde convocar a un nuevo proceso electivo
«Extensión de Mandato para Favorecer a la Familia»: La Dura Acusación
La acusación más grave recayó directamente sobre Rita Ozalia Rodríguez Velázquez. Los militantes señalan que su presunta intención de extender el mandato hasta 2027 tiene un objetivo político: favorecer a su hermana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, actual secretaria de Gobernación, de cara al proceso electoral de ese año. Esta denuncia añade una capa de intriga y sospecha sobre la transparencia del proceso interno de Morena en San Luis Potosí.
Los morenistas inconformes se identificaron con diversos cuadros del partido, incluyendo a Sarahí Veloz, Paloma Aguilar, Joana Jara, Sergio Serrano, Jorge Antonio Guillén, Marcelina Oviedo, Gabino Morales, Leonel Serrato y Eli César Cervantes.
Sin embargo, negaron que estas figuras hayan influido directamente en su decisión de exigir la renovación de la dirigencia, buscando presentarse como una base militante genuinamente preocupada por la legalidad y la democracia interna.
La pelota está ahora en la cancha del CEN de Morena, que deberá pronunciarse sobre esta creciente inconformidad que amenaza con fracturar al partido en San Luis Potosí.





