San Luis Potosí, SLP.- San Luis Potosí vive una de las mayores inversiones en infraestructura hídrica de los últimos años. A través de la CONAGUA, el Gobierno Federal ejecuta proyectos de agua potable, saneamiento e infraestructura hidroagrícola con una bolsa superior a 135.5 millones de pesos, como parte del Plan Nacional Hídrico impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su primer año de gestión.
En municipios como Santa María del Río, San Vicente Tancuayalab y Mexquitic de Carmona ya se entregaron obras que garantizan el acceso al agua potable para miles de familias. Solo en estas localidades se invirtieron más de 44 millones de pesos en rehabilitación de sistemas de abasto, nuevas redes de distribución y tomas domiciliarias.
La estrategia también alcanza a comunidades rurales. En Villa de Arista, Santa Catarina y Villa de Ramos se destinaron más de 23 millones de pesos para mejorar presión de agua, ampliar la cobertura de alcantarillado y diseñar proyectos de plantas de tratamiento. En Villa de Zaragoza, con una inversión de 24.6 millones, se construye una planta de aguas residuales que beneficiará a toda la zona.
Otros municipios como San Nicolás Tolentino, Tierra Nueva, Tamasopo, Rayón y Rioverde cuentan con proyectos en marcha que suman más de 27 millones de pesos. Estas obras van desde nuevas redes de agua potable hasta la reposición de líneas de conducción y rehabilitación de plantas de tratamiento, con un impacto directo en la calidad de vida de miles de hogares.
El campo tampoco queda fuera de la estrategia. En los distritos de riego Pujal-Coy y Media Luna, así como en la presa Las Golondrinas, se rehabilitan plantas de bombeo, canales y compuertas con recursos por más de 13 millones de pesos, acciones que buscan garantizar agua suficiente para productores agrícolas.
El delegado de CONAGUA en San Luis Potosí, Darío Fernando González Castillo, subrayó que estos proyectos reflejan el compromiso de la Federación con la justicia social: “Hoy en San Luis Potosí estamos transformando el acceso al agua. Estas obras significan salud, productividad y bienestar para miles de familias”.
Con esta inversión, el estado se coloca como ejemplo de coordinación entre Federación y municipios, sumando infraestructura que no solo atiende rezagos históricos, sino que apunta a un modelo de sustentabilidad hídrica con visión de largo plazo.





