San Luis Potosí.– La Universidad Autónoma de San Luis Potosí salió al paso de los señalamientos del Instituto de Fiscalización, asegurando que cumplió en tiempo y forma con la entrega de su cuenta pública.
El inicio del proceso anual de auditorías, que contempla la revisión de 112 entes, colocó a la institución en el centro de un intercambio de posturas con la autoridad fiscalizadora.
Desde el órgano auditor se planteó que la universidad habría mostrado resistencia a la revisión y que no entregó información requerida, lo que abrió cuestionamientos sobre transparencia.
Este señalamiento reavivó el debate sobre los alcances de la autonomía universitaria frente a las obligaciones legales en materia de rendición de cuentas y fiscalización de recursos públicos.
En respuesta, la universidad defendió su actuación institucional, afirmando que su carácter autónomo no está reñido con el cumplimiento de las disposiciones legales en materia administrativa y financiera.
La institución sostuvo que la cuenta pública del ejercicio 2025 fue entregada conforme a los plazos establecidos, reiterando su disposición para colaborar con cualquier proceso de revisión oficial.
También precisó que los recursos públicos que recibe son fiscalizados por instancias externas, mientras que los ingresos propios son auditados a través de sus mecanismos internos de control.





