Ciudad de México.- La tensión escaló en la capital del país cuando miles de integrantes de la CNTE vieron bloqueado su paso hacia el Estadio Ciudad de México por un amplio operativo policial.
Tras avanzar durante varias horas sobre Calzada de Tlalpan, el contingente magisterial encontró cerrada la ruta por una barrera instalada por autoridades capitalinas.
El dispositivo de seguridad incluyó unidades pesadas, estructuras de concreto, vehículos especializados y centenares de agentes equipados para el control de disturbios.
La movilización quedó detenida a pocos metros del cerco, mientras los manifestantes permanecían concentrados observando el despliegue de elementos de seguridad.
Frente a la línea policial también se colocó un grupo de personas vestidas de blanco que formó una cadena humana.
Los dirigentes de la Coordinadora optaron por mantener distancia para evitar cualquier incidente que pudiera derivar en confrontaciones con las autoridades o civiles presentes.
Mediante altavoces, representantes del movimiento insistieron en que la protesta mantendría su carácter pacífico y rechazaron responder a posibles provocaciones.
Para reforzar esa postura, docentes de distintas secciones organizaron un cinturón de seguridad interno al frente de la movilización.
La dirigencia pidió a los participantes mantenerse atentos y evitar la incorporación de personas ajenas que pudieran alterar el desarrollo de la manifestación.
Pese a ello, integrantes identificados con grupos radicales permanecieron más próximos al punto donde se ubicó el bloqueo policial.
Durante varios minutos se registraron intercambios verbales entre manifestantes y personas que integraban la denominada valla de paz instalada frente al operativo.
Algunos colectivos solidarios solicitaron a quienes conformaban esa barrera retirarse para permitir el libre avance del contingente.
Sin embargo, las personas vestidas de blanco rechazaron abandonar su posición y respondieron con consignas a favor de la tranquilidad y el orden.
La protesta formó parte de la jornada número once de la huelga nacional impulsada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
Desde temprana hora, cientos de maestros comenzaron a concentrarse en distintos puntos del sur de la Ciudad de México.
La marcha partió desde las inmediaciones de Tasqueña con la intención de acercarse al inmueble deportivo donde se desarrollaban actividades vinculadas al Mundial.
Al frente del contingente caminaron dirigentes de las secciones sindicales de Oaxaca, Guerrero, Zacatecas y Ciudad de México.
Durante el trayecto, los participantes lanzaron consignas relacionadas con sus demandas laborales y educativas dirigidas al gobierno federal.
El avance se realizó de manera lenta para facilitar que otros grupos de profesores se incorporaran paulatinamente a la movilización.
A la altura de la estación Las Torres del Tren Ligero, diversas organizaciones sociales se sumaron a la protesta magisterial.
En ese mismo punto, algunos participantes realizaron pintas con mensajes alusivos a personas desaparecidas y reclamos de carácter social.
La escena contrastó con el ambiente que prevalecía en las inmediaciones del evento deportivo internacional.
Mientras avanzaba la protesta, aficionados portando camisetas, banderas y accesorios mundialistas se dirigían a las actividades relacionadas con el torneo.
El contraste entre la movilización sindical y la celebración deportiva generó una imagen que marcó la jornada en la capital.
Además, las restricciones viales y ajustes en el transporte público complicaron el traslado de algunos docentes hacia los puntos de concentración.
La movilización concluyó momentáneamente frente al bloqueo policial, donde la CNTE reiteró que mantendrá sus acciones de protesta en demanda de respuestas gubernamentales.





