Ciudad de México.- La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán ya comenzó a pasar factura a la economía global. El Banco Mundial advirtió un escenario de menor crecimiento, inflación y mayores riesgos financieros.
El organismo internacional alertó que las tensiones en Medio Oriente amenazan con provocar la desaceleración económica más severa desde la pandemia, impulsada por energía más cara y crédito restringido.
Uno de los principales riesgos es el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el petróleo mundial, cuya afectación ya genera nerviosismo en mercados internacionales.
De acuerdo con las proyecciones, el precio del crudo Brent podría alcanzar un promedio de 94 dólares por barril durante 2026, superando ampliamente los niveles actuales.
El encarecimiento energético también impactaría la producción agrícola mundial, debido al incremento previsto en fertilizantes, situación que podría trasladarse rápidamente a los precios alimentarios.
El Banco Mundial redujo sus perspectivas de crecimiento para dos de cada tres países y anticipó una expansión global de apenas 2.5 por ciento en 2026.
Para 2027 se prevé una ligera recuperación económica mundial hasta 2.8 por ciento; sin embargo, el organismo advierte que los riesgos continúan siendo elevados.
En un escenario más adverso, marcado por mayores interrupciones energéticas y tensiones financieras, el crecimiento global podría desplomarse hasta apenas 1.3 por ciento.
Bajo esa hipótesis, la inflación mundial también registraría una nueva presión alcista y podría ubicarse alrededor de 4.4 por ciento durante el próximo año.
Las economías en desarrollo enfrentarán igualmente un panorama complicado, con un crecimiento proyectado de apenas 3.6 por ciento, el más bajo desde la emergencia sanitaria.
Los países del Golfo Pérsico directamente involucrados en el conflicto resentirían con mayor intensidad las consecuencias, al pasar de crecimiento moderado a prácticamente estancarse.
El Banco Mundial estima que estas economías podrían comenzar una recuperación gradual hasta 2027 y 2028, impulsadas por inversiones y proyectos de reconstrucción.
El informe también advierte que numerosas naciones en desarrollo acumularán casi una década sin reducir la brecha de ingresos respecto a las economías avanzadas.
A esta situación se suma el creciente endeudamiento público, que en varios países ha aumentado significativamente durante los últimos años, elevando los costos financieros.
El presidente del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga, aseguró que la institución mantiene mecanismos de apoyo para enfrentar posibles escenarios de mayor inestabilidad económica.





