Atlanta.- La contundente victoria de Argentina sobre Argelia en la Copa del Mundo quedó envuelta en la polémica luego de que la federación africana formalizara una inconformidad ante la FIFA por decisiones arbitrales que consideró determinantes durante el encuentro.
De acuerdo con una fuente cercana al caso, la representación argelina presentó un recurso ante la Comisión de Árbitros del organismo internacional.
La queja se centra principalmente en una acción ocurrida durante la primera mitad del compromiso disputado esta semana.
Los dirigentes argelinos consideran que existió una falta evidente del capitán argentino, Lionel Messi, sobre el defensor Aissa Mandi.
Según el señalamiento, el atacante sudamericano impactó con los tachones la pantorrilla del zaguero y la jugada merecía una sanción disciplinaria.
La federación africana argumentó que la acción debió ser revisada y castigada por el cuerpo arbitral del encuentro.
Durante el desarrollo del partido, los seguidores argelinos presentes en las tribunas manifestaron de forma inmediata su inconformidad.
Los aficionados reclamaron insistentemente la expulsión de Messi, convencidos de que la acción ameritaba una tarjeta roja directa.
Sin embargo, el árbitro central decidió permitir la continuidad del juego sin mostrar ninguna amonestación al futbolista argentino.
La decisión generó molestia entre jugadores, cuerpo técnico y seguidores del representativo africano.
Lejos de verse afectado por la polémica, Messi se convirtió posteriormente en la figura principal del encuentro.
El delantero lideró la ofensiva argentina y terminó firmando los tres goles que sellaron la victoria de su selección.
El marcador final reflejó un contundente 3-0 favorable al conjunto sudamericano dentro de la fase mundialista.
El compromiso se celebró en la ciudad de Kansas City y atrajo la atención de miles de aficionados.
La dirección arbitral estuvo a cargo del silbante polaco Szymon Marciniak, uno de los colegiados más reconocidos del circuito internacional.
Marciniak cuenta con experiencia en escenarios de máxima exigencia dentro de las competencias organizadas por la FIFA.
Entre sus antecedentes destaca haber dirigido la final de la Copa del Mundo celebrada en Qatar durante 2022.
En aquella ocasión fue el encargado de impartir justicia en el duelo entre Argentina y Francia.
Ahora, su actuación vuelve a colocarse bajo los reflectores tras la protesta formal presentada por Argelia.
La FIFA deberá analizar el reclamo para determinar si existe algún elemento que amerite observaciones sobre el trabajo arbitral realizado.





