Para Nicolás García Boccia, uno de los principales errores de las campañas políticas modernas es seguir pensando que toda la comunicación digital debe concentrarse alrededor de la cuenta oficial del candidato.
Nico García Boccia, estratega político digital paraguayo trabaja sobre una idea sencilla: las plataformas cambiaron, pero muchas campañas todavía comunican como si estuvieran en 2012.
¿Por qué decís que la cuenta oficial de un político ya no alcanza?
Porque Instagram, TikTok, Facebook y YouTube ya no distribuyen contenido principalmente según quién sigue una cuenta. Cada vez distribuyen más contenido según los intereses de cada persona.
Eso cambia completamente la estrategia.
Un candidato puede tener cientos de miles de seguidores y publicar un video que llegue solamente a una pequeña fracción de ellos. Al mismo tiempo, una cuenta relativamente nueva puede publicar un video que alcance a millones de personas que jamás la siguieron.
¿Entonces los seguidores dejaron de importar?
No dejaron de importar, pero dejaron de ser el centro de la estrategia.
Durante años las campañas preguntaban: “¿Cómo conseguimos un millón de seguidores?”. La pregunta que deberían hacerse ahora es: “¿Cómo conseguimos un millón de oportunidades de aparecer frente a las personas correctas?”.
Ahí aparece la distribución.
Usás mucho la analogía del cartel. ¿Cómo funciona?
Imaginate que estás haciendo una campaña presidencial y solamente comprás un cartel en una esquina.
Podría ser el mejor cartel del país. Podría tener la mejor fotografía, el mejor mensaje y el mejor diseño.
Pero sigue siendo un solo cartel.
Una cuenta oficial funciona de manera parecida. Dependés de que las personas lleguen hasta vos.
Una infraestructura de distribución hace lo contrario: lleva diferentes mensajes hacia diferentes audiencias.
¿Qué significa esto para una campaña presidencial?
Que ya no existe “la audiencia”.
Hay millones de personas con algoritmos diferentes, intereses diferentes y preocupaciones diferentes.
El trabajo del estratega político digital ya no consiste solamente en crear buenos mensajes. También consiste en construir la infraestructura necesaria para que esos mensajes encuentren a las personas para quienes pueden ser relevantes.
«Esa, para mí, es una de las grandes transformaciones de la comunicación política digital.» Expresó Nicolás García Boccia





