Washington.- La economía estadounidense generó apenas 29 mil empleos durante septiembre, muy por debajo de los 90 mil puestos esperados por analistas.
El dato también quedó lejos de los 133 mil empleos creados en agosto, mientras la tasa de desempleo subió de 4.1 a 4.2 por ciento.
El Departamento de Trabajo informó además que revisó a la baja las cifras de julio y agosto, eliminando 60 mil empleos del cálculo combinado.
El reporte laboral adquiere relevancia política porque fue difundido un mes antes de las elecciones legislativas de medio término programadas para el 3 de noviembre.
La desaceleración ocurre en medio del malestar de sectores de la población por el costo de vida y las condiciones generales de la economía estadounidense.
El empleo no agrícola avanzó únicamente 29 mil plazas en septiembre, después de que la cifra de agosto fuera ajustada hasta 133 mil.
Los economistas habían proyectado una creación cercana a 90 mil puestos de trabajo, por lo que el resultado quedó ampliamente por debajo de las expectativas.
Pese al menor ritmo de contratación, la tasa de desempleo continúa relativamente baja dentro de los parámetros recientes del mercado laboral estadounidense.
Analistas atribuyen parte de esa estabilidad a jubilaciones y a medidas migratorias más restrictivas, factores que han reducido la disponibilidad de trabajadores.
Estimaciones económicas indican que Estados Unidos necesita generar entre 50 mil y 80 mil empleos mensuales para acompañar el crecimiento de la población laboral.
El mercado de trabajo ha resistido durante los últimos años choques derivados de inflación persistente, tasas elevadas, disputas comerciales y tensiones internacionales.
A ello se suma el impacto de conflictos geopolíticos que han presionado los precios de la energía y aumentado la incertidumbre sobre costos y consumo.
El informe difundido este viernes será el último reporte laboral antes de los comicios del 3 de noviembre, donde estará en juego el control del Congreso.





