Fecha: 13 / 01 / 2026
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Retroceso de Morena.. Y desgaste de la alianza verde

Por: Río19 / Redacción el 10/06/25
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Los resultados de la elección del 1 de junio en San Luis Potosí no son sólo una derrota numérica para Morena; son un fuerte mensaje político.

El partido que en 2018 y 2021 arrasó en el estado ahora enfrenta un retroceso evidente, perdiendo espacios clave, incluyendo la capital potosina.

Las cifras lo confirman: el PAN y otras fuerzas de oposición avanzaron mientras que el PVEM, con su supuesto aliado de Morena, se consolidó como una fuerza independiente con agenda propia.

Detrás de este fenómeno está el gobernador Ricardo Gallardo Cardona, quien fue impulsado por la alianza entre el Partido Verde y el PT. Pero sin olvidar que Morena instaló una candidata cómoda para el actual mandatario.

Sin embargo, Gallardo ha gobernado con un estilo personalista, centralizador y lleno de opacidad.

Aunque mantiene una política asistencialista visible, su administración arrastra acusaciones de corrupción, autoritarismo y uso faccioso del poder.

Su protagonismo ha creado un conflicto de identidad en el Partido Verde, que ya no representa el cambio prometido, sino que parece subordinado a los intereses del «Gallardismo». Hoy a este escenario se suma Morena, también a lo que diga Gallardo. Le tienen miedo.

Esta última parte, ha provocado un desgaste y que el pasado domingo se reflejó con crudeza en las urnas.

Morena no logró mantener ni ampliar sus posiciones, y quedó atrapado entre un gobernador que ya no le aporta políticamente y una oposición que empieza a reagruparse.

En vez de capitalizar su rol como partido nacional, Morena fue desplazado por su propio socio.

Más allá de San Luis Potosí, este resultado debe leerse como advertencia.
Cuando Morena cede espacios estratégicos a líderes locales sin principios ni compromiso con el proyecto nacional, paga el costo en su credibilidad.
El modelo de alianzas pragmáticas —sin control político ni rendición de cuentas— erosiona la fuerza del movimiento.

Para recuperar el rumbo, Morena necesita romper con estas alianzas tóxicas, fortalecer su estructura interna y apostar por cuadros con legitimidad social, no por caudillos regionales.

De lo contrario, los resultados en San Luis podrían anticipar lo que ocurrirá en otros estados en 2027 y 2030: el fin de la hegemonía morenista, no por la fuerza de la oposición, sino por su propia incoherencia interna.
Y así será.

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